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Dr. Miguel Hischaut La Articulación Temporomandibular puede presentar episodios dolorosos de tres orígenes: ligamentos colaterales, tejido retrodiscal y la cápsula articular, todas estas estructuras están densamente inervadas, por lo cual es fácil entender el origen del dolor.3 Existen factores que aumentan el riesgo de desarrollar desórdenes temporomandibulares los cuales IIamaremos "Factores Predisponentes", y a su vez existen otros que desencadenan el inicio del dolor a los cuales denominaremos "Factores Iniciadores". Muchas veces el paciente funciona en equilibrio con los Factores Predisponentes y no sufre dolor pues el balance entre los elementos músculo esqueletales10 impideru. Incluso se ha evidenciado remodelado óseo en pacientes con el fin de acomodar cargas excesivas en el sistema articular para proteger al paciente del inicio de un proceso doloroso9. Según Pullinger y SeIligman1, sólo el 72% de pacientes que acuden a consultas por presentar dolor facial, reporta un traumatismo causa externa conocida asociado al inicio del dolor,10 que nos indica que debemos pensar en todas las estructuras del complejo facial como posibles iniciadoras del dolor, es decir tomar en cuenta los músculos, los trayectos nerviosos (en la actualidad se sabe que el 12% de los dolores faciales están en íntima relación con trastornos nerviosos), factores anatómicos propios de la articulación (cambios y alteraciones de forma ósea que impidan funcionar a la articulación como un elemento ortopédicamente estable), factores oclusales que no permitan la estabilidad ortopédica articular, factores psicológicos del paciente.2 Los síntomas presentes más frecuentes son: dolor localizado en el área preauricular o de los músculos de la masticación que se agravan al masticar por un movimiento mandibular limitado o asimétrico, con la presencia de clicks, chasquidos o crepitus dependiendo de cada entidad clínica presentes en afecciones de origen intraarticular.2 En casos de problemas intraarticulares, si se quiere verificar la condición en la cual se encuentra el disco articular, recurrimos a la Resonancia Magnética, que es la única ayuda de imaginología que nos indique exactamente el estado en que se encuentra, si está o no perforado, para determinar así el cursf) de nuestra terapia sobre todo en los casos más severos que involucran daño o desgarro discal, que pueden prolongarse por mucho tiempo.10 Es importante estudiar y ubicar los episodios dolorosos de la articulación temporomandibular dentro de todo el contexto de los dolores faciales, que como sabemos tienen múltiples orígenes y por ende, debemos diferenciar si el tratamiento estará enfocado a la articulación, a componentes musculares, a estructuras nerviosas faciales, etc. Esto nos indica que lo primero es establecer cual es la fuente del dolor facial. IDENTIFICACION DE LA FUENTE DEL DOLOR FACIAL Es importante identificar la fuente del dolor, pues es el área hacia la cual queremos orientar nuestro tratamiento y debemos diferenciarla del sitio donde se presenta el dolor, al cual llamaremos punto del dolor. Cuando ambos coinciden (fuente del dolor y punto del dolor) lo llamaremos dolor primario. En cambio aquellos pacientes en los cuales no coinciden, presentan un dolor heterotópico, en el cual, la fuente es distinta al punto del dolor. Este concepto nos genera el fenómeno del dolor referido, en el cual nos duele un área específica pero la fuente del dolor se encuentra distante. Podemos diferenciar un dolor primario de un dolor referido, mediante la palpación clínica y tina anestesia local siempre en la fuente del dolor.2 DEFINICION CLINICA EN LAS ALTERACIONES MUSCULARES MAS FRECUENTES
PROGRESION DE LOS TRASTORNOS INTRAARTICULARES Según Boering1, los trastornos tcmporomandibulares tienen una progresión que puede evolucionar de un desplazamiento de discos con reducción a un desplazamiento de disco sin reducción, degenerativas óseas como enfermedad deformante de la articulación tempormandibular10, por eso es muy importante monitorear estos pacientes con desplazamiento discales, pues pueden evolucionar a patologías más severas a medida que avanza el estadio de la patología. Nickerson2 en Vanderbirt, observó resultados similares a los que observó el Dr. Boering en Escandinavia, en su muestra de pacientes del Sur de los Estados Unidos, los cuales una vez que llegaban a los estadios patológicos más avanzados, como es el caso de la Enfermedad asea Deformante y Degenerativa de la Articulación Temporomandibular, los trataba con osteotomías verticales y reposiciones discales (esto ocurre en un porcentaje muy pequeño de casos y por ende esta terapia pocas veces es necesaria). EVOLUCION CLINICA DE LOS DESORDENES TEMPORMANDIBULARES CRONICOS Es importante tratar estos casos en conjunto con terapistas y psicólogos clínicos, pues en estos pacientes se inicia un ciclo psico-somático por la no resolución de un dolor crónico, que aunque ha tenido múltiples tratamientos previos sin haber tenido una respuesta positiva, es importante que el clínico tenga la confianza del paciente y muchas veces una terapia oclusal sencilla reversible mejora la condición por una especie de efecto placebo1. Lo más importante en estos casos es escuchar al paciente y saber canalizar su problema, con el fin de eliminar un dolor que se ha prolongado por varios años5. ENTIDADES CLINICAS QUE PUEDEN CONFUNDIRSE CON DESORDENES TEMPORMANDIBULARES Es necesario realizar diagnóstico deferencial con las siguientes entidades clínicas2, que producen dolores somáticos profundos y pueden confundirse con desórdenes temporomandibulares:
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