5 de Enero de 2009






BOLETIN
INFORMATIVO # 7
SEPTIEMBRE 2003





Desarrollado por:



MORDIDAS CRUZADAS VS ALTERACIONES ARTICULARES TEMPOROMANDIBULARES <>

Dr. Pedro Ripoll
Odontólogo

La formación de la ATM comienza como todos lo sabemos en la etapa fetal, siendo esta una articulación completamente plana, en su inicio, a medida que el feto comienza a realizar movimientos de apertura y cierre, comienza a formarse una articulación que hasta el llanto del bebé recién nacido, contribuye a que esta articulación adquiera la forma que la caracteriza.

Los cóndilos de los carnívoros son cilíndricos y calzan exactos dentro de la fosa que tiene exactamente la misma forma.

En los rumiantes son cóncavos por la parte de arriba y la fosa es relativamente plana, y en los roedores, los largos cóndilos son paralelos al plano sagital y permiten grandes movimientos horizontales.

En el humano la articulación permite los tres movimientos abrir y cerrar, movimiento hacia adelante y movimientos laterales, todos juntos, solos o combinados.

La articulación temporomandibular es una parte integral del sistema masticatorio con respecto a su crecimiento, adaptación y condiciones patológicas. Los movimientos del cóndilo están controlados por los músculos que tienen cierta adaptabilidad para cambios fisiológicos y patológicos en la oclusión de los dientes, y esa compensación es efectuada por mecanismos neuromusculares.

Tomadas separadamente, la construcción anatómica de las articulaciones puede ser considerada como simple, pero sus movimientos comienzan a ser complicados porque las dos articulaciones, rígidamente conectadas a la mandíbula, deben realizar coordinados movimientos. La dirección de los movimientos son complicados porque ellos son afectados por las superficies oclusales e incisales de los dientes cuando ellos se encuentran.

Los dientes al nacer obligan al maxilar el tener que abrir y deslizar menos hacia adelante horizontalmente y ese movimiento de rotación va a ser una de las causa principales de la forma característica del cóndilo y la cavidad glenoidea, que posee las mismas características que la forma adulta ya a los 12 años, pero sin embargo sigue creciendo y modificándose hasta la edad de 25 años aproximadamente.

Esos dientes, impiden el movimiento antero-posterior de la mandíbula, obligándola a abrir y por consiguiente rotar el cóndilo, y toda esta adaptación se produce suavemente sin trabas ni presiones existiendo un total equilibrio entre ellas.

Si esto es así, no puede y es totalmente ilógico que exista cierta contraposición de algo que se está formando de una manera progresiva y lenta, dicho de otra manera, la articulación no puede reaccionar con dolor o molestias porque los dientes hacen erupción y crecen lentamente en la cavidad bucal, aún siendo en mordida cruzada.

Nunca se me olvida el hecho cuando en mis tiempos de estudiante le pregunté a mi profesor en repetidas ocasiones, en relación a una mordida cruzada completa de un lado de un paciente, y el me contestó cansado de mi insistencia, que la solución al problema era voltear el articulador, es decir, la parte de arriba ponerla hacia abajo y por supuesto la parte de abajo o mandibular quedó en la parte superior, sin darle importancia al hecho.

Si bien es cierto que las maloclusiones no son de ninguna forma agradable a la vista y son predisponentes a mayor acumulo de restos de comidas, placa, etc; también es importante y que no debemos pensar, que por el hecho de que haya dientes que están en mordida cruzada, van a ser los responsables de deformidades en las articulaciones, desarreglos meniscales, etc.

Nosotros los odontólogos si somos en muchas ocasiones los responsables en muchos de esos problemas. Nosotros podemos ser los causantes de cambios no en forma lenta sino brusca de ese equilibrio natural del ser humano y somos nosotros los que en muchas oportunidades ocasionamos los problemas.

Nunca se me olvida a una estudiante del postgrado de ortodoncia que poseía una mordida cruzada lateral, y al consultar mi opinión que si era importante un tratamiento de ortodoncia para prevenir un problema articular futuro, mi respuesta fue negativa debido a que no se ameritaba ningún tratamiento de ortodoncia por esa razón, si a los 36 años no había tenido ningún problema y no le preocupaba estéticamente su apariencia, no veía la razón para hacerlo.

Los cambios se deben por otras razones: pérdida de un o varios dientes, problemas periodontales, restauraciones mal hechas, etc; estos cambios transforman la reacción natural original dental del ser humano, a unas relaciones muchas veces traumáticas y bruscas, que obligan a que las articulaciones tengan que adaptarse de una manera rápida a una nueva situación, sin olvidarnos por supuesto de ciertos factores predisponentes que ocupan un porcentaje pequeño pero importante en este tipo de problemas.

Así como la oclusión céntrica o habitual o intercuspídea es natural e individual para cada persona y no se puede generalizar, siendo totalmente fisiológica, que hay que respetar, aceptar y mantener por ejemplo que exista un contacto de balanceo dental que no esté causando daño, así mismo y con ese mismo criterio, podemos relacionarlo en otras situaciones.

La única relación intermaxilar que se asocia con problemas en la ATM son las relaciones clase 11 ya que se asocia esta relación con la obligación de la mandíbula de moverse hacia atrás en los momentos de cierre completo oclusal, es decir que debido a la mordida profunda anterior, al cerrar el individuo, obliga por su misma relación anterior, a desplazar el cóndilo hacia atrás del disco articular y se ha observado en cortes que existe un aplanamiento del disco hacia atrás del cóndilo, pero esto no sucede en todos los casos, y no está demostrado estadísticamente, en conclusión existe una ligera predisposición pero no es una consecuencia.

Creo que las relaciones oclusales y su relación con dolores articulares, debe ser observado con mucha cautela, nunca debemos decir que los pacientes con mordidas cruzadas, abiertas, combinadas etc, van a desarrollar problemas futuros articulares; creo que cuando son denticiones naturales posiblemente se alejan de los conceptos escolásticos de cómo debe ser una relación oclusal, todos tenemos relaciones oclusales distintas y no por ello todos tenemos problemas, hay que observar muy bien cada caso en particular y no lanzamos por el laberinto de nuestros conceptos de denticiones terapéuticas, las cuales no tienen cabida con las naturales, y hacer una mezcolanza con ello, lo que tenemos que tener muy claro es que nuestras oclusiones terapéuticas deben tener los requerimientos típicos de relación y desoclusión y que no por ello vamos a tener una oclusión más fisiológica que la que la naturaleza nos dió.

BIBLlOGRAFIA
  1. Williarnson E.H., Simons M.O. " Mandibular asymetry and its relation to pain disfunction". arnj orthod 1979; 76: 612-617.

  2. Carlson, O. S., Mc Narnara J. A., Ribbens K. A.: "Developmental aspects of temporomandibular joint disorders". AnnArbor, Mich: University ofMichigan Press; 1985:89.

  3. Deboever J.A., Adriaens P.A. "Oclusal relationship in patiens with pain-disfunction symptoms in temporomandibular joint" oral rehability 1983; 10:1-7.

  4. Thilander B." Temporomandibular disorders and their association with morphologic maloclusion in children" Ann Arbor. Mich: University ofMichigan Press; 1985-89.

  5. "Bell's Orofacial Pains". Fith edition. Quintessence publishing co, inc. 1985.

  6. Ulf Posselt. "Physiology of oclusion and rehabilitation". Second edition.

  7. Sidney B, Fino. "Odontología pediátrica". Coarta edición.


Ir al principio
PRIVACIDAD | ACCESIBILIDAD
© 2006 SOCIEDAD VENEZOLANA DE EQUILIBRIO OCLUSAL
E-mail: info@sveo.org
CARACAS - VENEZUELA