19 de Noviembre de 2008






BOLETIN
INFORMATIVO # 7
SEPTIEMBRE 2003





Desarrollado por:



METODOS DE CONTROL DEL DOLOR CRÓNICO FACIAL <>

Od. Carolina Páez
Postgrado de Prostodoncia UCV.
Profesora de la Cátedra de Operatoria. FDO. UCV

El dolor afecta a millones de personas en el mundo. Es una de las principales razones por la cual los pacientes buscan ayuda médica. Las ciencias de la salud han tenido éxito en el tratamiento de enfermedades que cursan con dolor agudo, en especial en odontología.

Sin embargo, algunas veces el dolor toma características complejas como en el caso del dolor cr6nico bucofacial. El dolor que acompaña a los trastornos temporomandibulares (TTM) es un dolor crónico buco facial donde los factores biológicos y psicosociales generan una conducta de dolor. Se ha descrito gran cantidad de modalidades terapéuticas como la farmacoterapia, fisioterapia, psicoterapia y terapia oclusal que solos o combinados y manejados por un equipo multidisciplinario de especialistas permiten un control del dolor a través de métodos reversibles y conservadores. El odontólogo, basado en un meticuloso estudio del caso, debe estar en capacidad de determinar cuando un paciente con dolor crónico bucofacial será tratado por un equipo multidisciplinario, del cual el odontólogo forma parte, a fin de implementar en forma racional y conservadora, una amplia gama de modalidades terapéuticas en el control del dolor crónico bucofacial.

Los propósitos del tratamiento multidisciplinario son: A. El alivio de los síntomas, B. La mejoría de la capacidad funcional C. La reducción de las repercusiones negativas que la patología tiene en la vida del paciente y D. La independencia del paciente con respecto al sistema de atención de salud. Con respecto al dolor crónico bucofacial, el tratamiento multidisciplinario tiene como finalidad relajar los músculos masticatorios, reducir las cargas adversas sobre la ATM y estabilizar la relación cráneo-mandibular.

El tratamiento del problema físico incluye las modalidades odontológicas, médicas o fisioterapéuticas aceptadas para el diagnóstico. La reducción de los factores psicológicos mediante técnicas psicológicas y conductuales apropiadas como la educación, la modificación de la conducta, la biorretroalimentación, la terapia familiar y los ejercicios. El modelo original del programa multidisciplinario de consulta externa se estableció en la Universidad de Minnesota, en los Estados Unidos de Norteamérica. Este modelo consta de un médico u odontólogo, un psicólogo y un fisiatra. Las personas en este sistema se someten a tres fases: evaluación, tratamiento y control.

Miembros del equipo

Intervención
   Médico u Odontólogo Jefe de equipo, ajuste férula y medicamentos.
   Psicólogo o teropista conductual Educaión, programas de control de estrés, terapia conductal y familiar.
   Paciente Acude a las citas, realiza el programa en el hogar, sigue los consejos terapéuticos, reduce los medicamentos, cambia sus hábitos.
   Familia Apoya el cambio, ignora conductas patológicas, coincide en seguir el tratamiento.

Tabla. Componentes del sistema de evaluación y tratamiento. Tomado de Fricton, 1991.


Un paciente con un problema recurrente acude a la clínica y es examinad9 por un odontólogo o un médico para establecer el diagnóstico físico, grado de complejidad del problema y si el sujeto puede beneficiarse del tratamiento en equipo. Un caso complejo puede requerir la evaluación por parte de un anestesiólogo, un psiquiatra, un reumatólogo, un fisioterapeuta, un odontólogo y un trabajador social.

Td'picamente el programa incluye una secuencia de visitas semanales a mensuales por un periodo de seis meses.

Al terminar la fase de tratamiento se establecen controles a fin de proporcionar refuerzo positivo sobre el progreso, concluir el programa y establecer objetivos para mantener la mejoría. Las causas comunes del fracaso en la disminución de los síntomas, se deben a un diagnóstico que cursa con dolor intratable como la neuralgia continua y la falta de cooperación o capacidad para cambiar un factor contribuyente mayor.

En estas situaciones, el paciente debe prepararse para vivir con el dolor, de preferencia sin fármaco s adictivos. Esto puede facilitarse si se le ayuda a alcanzar los otros tres objetivos y proporcionar un programa de autocuidados en el hogar y técnicas conductuales. Debe decidirse en la evaluación inicial si existe la necesidad del tratamiento en grupo. Los criterios al respecto incluyen la cronicidad del dolor, el abuso de medicamentos, las alteraciones emocionales, el riesgo de ganancia secundaria, la gran confusión y los hábitos parafuncionales. Mientras más complejo sea el caso, mayor es la necesidad de tratamiento. El dolor miofascial es común en los TTM y los esfuerzos se dirigen a manejar esta condición de manera multidisciplinaria. Se hace énfasis en la educación del paciente y en el establecimiento de un programa de cuidados caseros junto con la estimulación del paciente hacia el cumplimiento del tratamiento.

El tratamiento combinado de férulas oclusales, biorretroalimentación y técnicas para el manejo del estrés, ofrece mejores resultados que la aplicación de cada modalidad por separado.

Dentro del marco de un enfoque multidisciplinario el prostodoncista tiene como meta el logro de la estabilidad oclusal y del bienestar del paciente. La responsabilidad del prostodoncista en el tratamiento del dolor crónico bucofacial y de los TTM se divide en dos fases: la

Fase 1 es una terapia reversible, conservadora y no invasiva que incluye la modificación de la conducta, la fisioterapia, la farmacoterapia y las férulas oclusales ortostáticas. Si la fase 1 controla el dolor, el estrés y el malestar del paciente, se ha logrado nuestra meta con el tratamiento mínimo ideal. Los pacientes que han sido tratados con éxito en la fase 1 de tratamiento pasan a la fase 11 para restaurar la oclusión siempre y cuando se haya determinado la necesidad del tratamiento protésico.

Las clínicas multidisciplinarias del dolor constituí das por un personal altamente calificado, ofrecen un mejor enfoque de tratamiento para los pacientes con dolor crónico y son una referencia para aquellos que estén interesados en ayudar a sus pacientes que manifiesten este tipo de trastorno.

CONCLUSIONES
  1. El dolor crónico bucofacial es difícil de controlar debido a su naturaleza multidimensionalo Por esta razón, es evaluado y tratado según el modelo biopsicosocialo

  2. Para el tratamiento de dolor crónico bucofacial se emplean modalidades terapéuticas como la farmacoterapia, fisioterapia, terapia oclusal, psicoterapia y otras alternativas de tratamiento que se consideran métodos de control seguros, reversibles y conservadores.

  3. La farmacoterapia ha sido ampliamente usada en el manejo del dolor crónico bucofacial. El propósito de esta terapia es aliviar el dolor, des intoxicar a los pacientes y controlar los síntomas asociados al dolor, empleando drogas como los antidepresivos, los AINES, los relajantes musculares, las benzodiazepinas y analgésicos opiáceos.

  4. El éxito de la farmacoterapia en el manejo del dolor crónico bucofacial es difícil de evaluar, debido a la influencia de otros factores ajenos a la eficacia del medicamento, como el efecto placebo, la naturaleza episódica del dolor crónico bucofacial y los aspectos psicosociales presentes en el mismo.

  5. La fisioterapia es reconocida como un método efectivo y conservador de tratamiento para muchos problemas dolorosos y disfuncionales del sistema masticatorio. La experiencia clínica indica que esta modalidad promueve la reparación de los tejidos y alivia el dolor crónico bucofacial.

  6. Aún cuando el papel de la oclusión dental no ha sido identificado plenamente en la etiología de los TTM, se considera un factor contribuyente. Dentro de las terapias oclusales utilizadas para el manejo del dolor, la férula oclusal ortostática de recubrimiento total es un método conservador que alivia los síntomas en aproximadamente un 70% de los pacientes. Sin embargo, se desconocen las bases fisiológicas de la respuesta al tratamiento.

  7. El dolor crónico buco facial está influenciado por factores psicosociales que refuerzan la conducta del dolor. La psicoterapia, en estos casos, está destinada a resolver problemas emocionales y conductuales con la finalidad de modificar conductas y creencias acerca del dolor y ayudar a los pacientes a enfrentarlo para mejorar su calidad de vida.

  8. El dolor crónico buco facial es un fenómeno multidimensional complejo, por tanto, es mejor tratado por equipos multidisciplinarios, para abarcar los diferentes factores que están involucrados en este tipo de dolor.


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